ARSÉNICO “Un Enemigo Silencioso”

Muchos habitantes de nuestro planeta están expuestos a padecer una enfermedad crónica capaz de desencadenar diferentes tipos de cáncer por beber agua con elevados niveles de arsénico.

¿Por qué se produce la contaminación de las napas de agua con arsénico?

Principalmente, por causas naturales que se atribuyen a la presencia de cenizas volcánicas de la era terciaria que se depositaron en el suelo. Pero también está el impacto humano, causado por actividades como la minería, el uso de herbicidas y plaguicidas que contienen arsénico.

El arsénico ha sido, históricamente, el protagonista de películas y novelas policiales. Sin embargo, su tremendo poder como asesino se despliega cuando –en la vida REAL- contamina el agua que se consume en ciudades y pueblos.

Un informe del Instituto Leloir, en Argentina, obliga a la opinión pública a poner la mirada en las carencias en calidad sanitaria de cloacas y agua potable, que hace que en muchas comunidades se consuma agua contaminada con arsénico.

Avance silencioso

El arsénico es inodoro, incoloro e insípido; por este motivo, la presencia de arsénico en el agua pasa desapercibida si no se hacen los estudios correspondientes.

La Sociedad Argentina de Dermatología advierte que el consumo de agua con arsénico provoca una enfermedad llamada HACRE (“Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico”), cuyos síntomas se manifiestan en lesiones en la piel, tumores malignos cutáneos y en oportunidades cáncer en órganos internos como el pulmón, estómago y vías urinarias, entre otros.

Los síntomas de esta enfermedad aparecen después de varios años de ingerir continuamente agua con alto contenido de arsénico. Las primeras manifestaciones aparecen en la piel, con un aumento de la transpiración en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, que se ponen rojos y pican; luego se engrosa la piel de esos sitios y aparece una pigmentación oscura, especialmente en el tórax y el abdomen, salpicada por manchas blancas.

Luego de varios años de acumulación en el organismo se produce la enfermedad llamada HACRE, cuyas consecuencias más graves se manifiestan en la aparición de diferentes tipos de cáncer de piel y en órganos internos.

Los especialistas afirman que el HACRE es una enfermedad crónica, ya que cuando el arsénico está instalado en el organismo, no se puede extraer. Para evitar llegar a esta situación, hay que controlar y tratar el agua, es decir, poner el énfasis en la prevención.

El factor humano

Si bien en algunas zonas de nuestro planeta se puede explicar la presencia de arsénico en el agua por causas naturales, el mayor factor de contaminación es el hombre. En las actividades agrícolas, la jardinería y la limpieza de malezas se utilizan productos tales como fungicidas, insecticidas y plaguicidas en general, que contienen arsénico entre sus compuestos.

Estos productos, junto con otros residuos industriales que también contienen a este tóxico, son vertidos en el sistema cloacal, contaminado las napas de agua, que luego utilizan los pobladores.

Los más afectados

La Organización Mundial de la Salud redujo en 1993 el contenido de arsénico permitido en el agua –que era de 50 microgramos por litro– a 10 microgramos por litro. Sin embargo, en muchas zonas de nuestro planeta se mantienen cifras más altas.

Un trabajo presentado en la reunión anual de la Real Sociedad Geográfica del Reino Unido en Londres advierte que el problema es mayor de lo que se pensaba, ya que la contaminación del agua por arsénico afecta a 137 millones de personas en más de 70 países. Muchas de estas personas no saben que están expuestas a esta contaminación.

El problema afecta especialmente a las regiones más pobres del planeta. El sur de Asia (sudeste y sudoeste), las zonas occidentales de América Central y del Sur y algunas regiones de África. Bangladesh es el país que más contaminación sufre, donde cientos de miles de personas pueden morir víctimas de cánceres de pulmón, vejiga y piel causados por el arsénico.

Un estudio realizado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), en el marco del Congreso Internacional Arsénico Natural en Aguas Subterráneas de América Latina, organizado por el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que en México más de dos millones de habitantes de los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Hidalgo, Nuevo León y Puebla, se encuentran expuestos a beber agua con altos niveles de arsénico que ponen en riesgo su salud.

En Argentina, de acuerdo con un relevamiento realizado por la Sociedad Argentina de Dermatología, las provincias más afectadas son: Chaco, Salta, Santiago del Estero, San Luis, San Juan, La Rioja y Santa Fe, Tucumán, Córdoba, la Pampa, Buenos Aires y Río Negro.

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4 Responses to “ARSÉNICO “Un Enemigo Silencioso””

  1. Antonio Antonio dice:

    Leer estas dos palabras juntas -ARSENICO y AGUA- produce escalofríos. Gracias por la información.

  2. Silvia Silvia dice:

    tengo una tienda naturista y me interesa todo lo relacionado con el agua y los contaminantes de ella para asi poder dar imformacion a la gente y ayudarlos.agradesco toda la informacion que me brinda esta pagina. muchas gracias

    • Nestor Santtia Nestor Santtia dice:

      Gracias Silvia por tu comentario. Pero somos nosotros los que agradecemos que todas las personas que llegan a este blog difundan la información que proporcionamos, para el bien de todos.

  3. Rudys Nuñez Rudys Nuñez dice:

    Muy buena la informacion pero quisiera obtener mas informacion ya que vivo en una region donde se cultiva plantas agricolas y las personas utilizan muchos insecticidas y plaguisidas y para la limpieza de malezas y asi darle a conocer el peligro que se corre al utilizar estos productos. gracias

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