¿Por qué debemos cuidar el agua?

El agua es el componente básico para la vida. De ella depende la supervivencia de casi todos los seres vivos que habitamos este planeta. Sin agua no habría vida. En realidad, no habría planeta, ya que el 70% está formado por agua.

El 70% de la superficie de la Tierra está cubierta por agua. Es el único planeta del sistema solar donde el agua puede permanecer en estado sólido, líquido o gaseoso en la superficie. Por eso creemos que existe en cantidad suficiente para garantizar la vida de todas las especies que habitan en este planeta, y que nunca se va a acabar.

Sin embargo, la mayor parte es agua salada que se encuentra en los océanos y mares, y no es apta para el consumo. El 3% del volumen total es dulce, pero de esta última, solo un 1% está en estado líquido; el 2% restante se encuentra en estado sólido, en plataformas de hielo en las latitudes próximas a los polos.

A la luz de estos porcentajes, es fácil darse cuenta que la cantidad de agua apta para el consumo es muy poca para cubrir las demandas de una población que aumenta en forma exponencial. Si a este aumento de la demanda le sumamos los problemas que ocasiona el cambio climático y los efectos del calentamiento global que han elevado las temperaturas de las aguas, y la contaminación provocada por diferentes factores, nos encontramos frente a un serio problema de escasez de este recurso vital.

El agua se acaba

La crisis de agua en el mundo afecta tanto a los países ricos como a los países más pobres o en vías de desarrollo.

Un informe del Fondo Mundial de la Naturaleza (más conocido como WWF por sus siglas en inglés) nos advierte que cuando se habla de problemas de agua siempre se hace referencia a los 3.000 millones de personas que no tienen acceso al agua potable; sin embargo nunca se mencionan los problemas de agua que los países ricos no han resuelto y que cada vez son más graves. Según el WWF, la riqueza económica no significa automáticamente la posesión de agua plena. Y como ejemplo cita a dos importantes ciudades -Houston y Sídney- que enfrentan serios problemas de escasez de agua.

Por efecto del cambio climático los países más pobres se enfrentan a prolongadas sequías; en cambio, para los países más ricos el problema pasa por el derroche o la contaminación. En ambos casos, el resultado es el mismo: el agua se acaba.

Pero, como sucede casi siempre, el impacto es mucho mayor en los países menos desarrollados, ya que los países ricos no sólo desperdician sus propios recursos sino que también utilizan el agua de los países en desarrollo.

A partir de los procesos de globalización, muchas empresas que pertenecen a las primeras potencias mundiales instalan sus plantas de producción en las zonas más pobres del planeta, para conseguir bajar los costos con mano de obra barata. Y, por supuesto, utilizan los recursos hídricos de ese país, ya de por sí escasos.

Algunos datos para reflexionar

De acuerdo a datos aportados por la ONU (Organización de las Naciones Unidas – UN, por sus siglas en inglés):

- 1.100 millones de personas viven en el mundo sin agua potable.

- Más de 2.200 millones de habitantes de los países más pobres, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene.

- La mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua.

- Para el año 2017 cerca de 70% de la población mundial tendrá problemas para acceder a agua dulce.

- Para 2025, aproximadamente el 40% de la población vivirá en regiones donde escasea el agua.

- En aproximadamente dos décadas, casi la mitad de la población del mundo enfrentará una escasez grave de agua. Esto provocará guerras y conflictos ya que más de 260 cuencas fluviales alrededor del mundo están compartidas por dos o más países.

En conclusión

El agua tiene que ser utilizada de modo más eficiente en todo el mundo y la responsabilidad de encontrar soluciones descansa tanto en los países ricos como en los pobres.

Pero mientras esperamos que los gobiernos tomen decisiones fundamentales, de las cuales depende nuestra propia supervivencia, es hora de entrar en acción y comenzar a revisar nuestras conductas de consumo. No podemos modificar la cantidad de agua que existe en el planeta, pero SI podemos hacer un uso responsable de este recurso vital.

CUIDAR EL AGUA ES CUIDAR LA VIDA.

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4 Responses to “¿Por Qué Debemos Cuidar El Agua?”

  1. melody melody dice:

    Estos datos son aterradores! Y como siempre, los que más tenemos no nos ocupamos de los que carecen de casi todo. Gracias por esta información. Con su permiso, la voy a utilizar en una monografía para la facultad.

    • Nestor Santtia Nestor Santtia dice:

      Los datos son alarmantes, pero esa es la realidad que construimos entre todos. Por eso al conocerlos, tomamos conciencia de que no podemos seguir desconociendo o negando esta realidad. Y por supuesto que tienes el permiso para usar y difundir este material!

  2. Marta Marta dice:

    No importa quiénes seamos, dónde estemos o lo que hagamos, todos dependemos del agua. La necesitamos todos los días, de muchas maneras, para gozar de salud, producir alimentos, para transportarnos, para la irrigación y la industria. También la necesitamos para los animales y las plantas, para dar vida a la naturaleza y para el cambio de las estaciones. Sin embargo, a pesar de la importancia que el agua tiene sobre nuestras vidas y nuestro bienestar, cada vez la respetamos menos. Abusamos de ella. La desperdiciamos, la contaminamos, olvidando lo esencial que es para nuestra propia supervivencia.

    • Nestor Santtia Nestor Santtia dice:

      Si, Marta, es como dices. Por eso desde este blog tratamos de difundir información necesaria para comenzar a transitar el camino hacia un cambio sustentable. Gracias por participar de este espacio.

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